Trotimín se fue de viaje a la ciudad de Nueva York, también conocida como "La Gran Manzana". Trotimín estaba impresionado con lo alto de los edificios, los cientos de letreros y luces en Times Square y la gran cantidad de personas de todas las razas y culturas que se encontraban allí. Trotimín dió un paseo en bote, desde donde vió La Estatua de la Libertad. -"¡Qué bonita es esta ciudad!" - exclamaba Trotimín mientras sacaba fotos con su cámara. Trotimín visitó luego el Central Park, se comió un pedazo de pizza al estilo Nueva York y al caer la noche caminó por las calles de Times Square hasta llegar al lugar donde se encuentra la famosa bola que desciende cada vez que recibimos un nuevo año. Trotimín quedo asombrado con lo viva y coloridad que es esta ciudad. FIN
Kacy parecía una típica niña de 7 años. Tenía muchos amigos, se la pasaba jugando en el patio y le encantan los dulces, toda clase de dulces: chocolates, paletas, bombones, bizcochos, lo que te puedas imaginar. Su mamá constantemente la regañaba porque decía que comer demasiados dulces era malo para su salud y podría enfermarse. Pero a Kacy se le hacía muy difícil resistirse a ellos, sobre todo cuando iba a casa de su abuela Tata que siempre le tenía una gran cantidad de golosinas y le preparaba galletas horneadas. Un día, mientras estaba en casa de su abuela Tata buscando en la cocina si quedaban galletas, encontró una llave dorada con una forma extraña, nunca antes la había visto, así que fue a preguntarle a su abuela, de que se trataba. Cuando Kacy la cuestionó, abuela Tata parecía nerviosa. - Kacy, hay algo que debo confesarte pero debes prometer que no le dirás a nadie. Esta llave es mágica y te puede llevar a un mundo muy lejano. - ¿A dónde, abu? - S...